¿Cuál vestido para cenar puedes elegir?

¿Qué destacas de ti cuando recibes una invitación a cenar? Bueno, eso depende de si el agasajo es romántico, laboral, o se trata una propuesta amistosa, porque empezando por esta característica ya puedes hacerte a una idea de cómo quieres ir a esta comida. No podemos imponerte un estilo ni mucho menos pretender cambiar tus gustos de buenas a primeras. Sin embargo, la elección adecuada de un vestido para la cena dirá mucho de ti en cuanto a tu interés por tener el look adecuado sin ser estrepitosa, y llevado de cierta forma sin ser estrafalaria. Además, es cuestión de actitud.

vestido cena

La cena se define como una salida elegante a comer, esa es la definición arcaica y sin sobresaltos. Noche, tal vez transporte personalizado, elegancia, sobriedad, charm, son tal vez los adjetivos más comunes que pueden venirnos a la mente cuando nos hablan de este tipo de invitación (bueno, la noche es por defecto, por supuesto). Si has estado en alguna programación formal como una boda, un evento empresarial de etiqueta, una fiesta de quince, a lo mejor ya tienes un estilo definido que te haga sentir bien. Si te gustan los vestidos escotados ya sea en el busto o la espalda, o los trajes abiertos lateralmente dejando ver una pierna o los conjuntos sobrios… este es el punto de partida para la elección de un vestido para la cena.

Escoge en definitiva un modelo que te haga sentir bien, con el que estés cómoda y segura de “explotar” tus cualidades de forma natural, pero sin que te haga parecer desubicada o inapropiada. Por ejemplo, para los vestidos escotados que son muy populares en estas ocasiones: si tienes busto pequeño, te aconsejamos no usar wonder bra porque no te hará ver de forma fresca y hermosa. Basta con que elijas un cuello sobrio incluyendo un accesorio más o menos grande como un collar o una cadena llamativa: ¿puedes notar que es un buen contraste? Si tu busto en cambio es grande, usa un escote pronunciado si quieres pero que no te haga ver demasiado ostentosa; en este caso un accesorio como una cadena pequeña te complementará de lujo.

vestido cena

“Pero todo depende de con quién y donde este, ¿no?” Claro. Los anteriores consejos aplican sobre todo para cenas románticas o con un amigo o amigos, pero en el caso de las cenas laborales (para conseguir u ofrecer empleo o para negocios) el estilo cambia. Un pantalón que horme perfectamente a tu figura con una camisa elegante acompañada de un hermoso chaleco es un buen atuendo, o un conjunto de falda también con chaleco es igualmente una gran alternativa. El conjunto de falda y chaleco es lo más recomendable para las cenas laborales de la empresa o del lugar del trabajo.

Claves para desarrollar tu proactividad en el trabajo

La mujer ha alcanzado grandes avances en diversas situaciones laborales que hace muchos años se mostraban complicadas para ellas debido a los prejuicios, falsas ideas sobre la condición femenina para el desempeño en el trabajo e incluso miedo, Así es, miedo a que la mujer por poseer unas cualidades sicológicas innatas para el manejo del stress, la organización y la comprensión de las personalidades se llegara a imponer del todo. Ahora está claro que ella siempre ha sido, desde los primeros días del mundo, el apoyo insuperable que han tenido los varones para poder crear una sociedad moderna y capacitada.
¿Qué pasa cuando la mujer, siendo empleada como secretaria, enfermera, azafata, operaria, vendedora y un millón de loables labores más, cree no tener voz ni voto y simplemente se deja arrastrar por las ideas “todas geniales” de superiores o encargados(as)? Allí es cuando ella no debe dejar amedrentarse por el temor, porque en dentro de sí ella tiene la fuerza para ser proactiva en el trabajo proponiendo ideas, creando soluciones, estableciendo métodos, buscando horizontes. Son muchas las mujeres que teniendo esta capacidad de empuje e ingenio, se limitan a cumplir siempre con el protocolo no atreviéndose a romper ciertas reglas.
Por supuesto, ser proactiva en el trabajo no significa imponer fiera ni irracionalmente ciertas recomendaciones o puntos de vista, sino se trata de mirar el panorama bajo el lente único de la condición femenina de tal manera que haya una mejor armonía. Ser proactiva en el trabajo es abrir las alas a las nuevas formas de hacer una acción cotidiana, romper con inteligencia la ortodoxia, descubrir las caras de una constante. Ser proactiva es, sin dejar de lado la ternura, la nobleza y la belleza, tener carácter para hacerse a un lugar dentro del respeto general hablando y actuando en el tiempo correcto.
Se trata de un proceso, sí, y no es fácil para aquellas que por su personalidad natural gustan de decir pocas palabras o consideran que por algún motivo no poseen madera de líderes; pero hasta las que ocupan un cargo importante o destacando empezaron, por lo general, dando pequeños y seguros pasos. Todo comienza en casa: hasta el ama de casa que cree que su rutina no tiene valor, puede empezar a imponer sabiamente sus apreciaciones, creando de a poco una confianza que le servirá a ella misma y, si tiene una hija o hijas, a estas para que se críen en un ambiente de ánimo.

La mujer ha alcanzado grandes avances en diversas situaciones laborales que hace muchos años se mostraban complicadas para ellas debido a los prejuicios, falsas ideas sobre la condición femenina para el desempeño en el trabajo e incluso miedo, Así es, miedo a que la mujer por poseer unas cualidades sicológicas innatas para el manejo del stress, la organización y la comprensión de las personalidades se llegara a imponer del todo. Ahora está claro que ella siempre ha sido, desde los primeros días del mundo, el apoyo insuperable que han tenido los varones para poder crear una sociedad moderna y capacitada.

ser mujer proactiva

¿Qué pasa cuando la mujer, siendo empleada como secretaria, enfermera, azafata, operaria, vendedora y un millón de loables labores más, cree no tener voz ni voto y simplemente se deja arrastrar por las ideas “todas geniales” de superiores o encargados(as)? Allí es cuando ella no debe dejar amedrentarse por el temor, porque en dentro de sí ella tiene la fuerza para ser proactiva en el trabajo proponiendo ideas, creando soluciones, estableciendo métodos, buscando horizontes. Son muchas las mujeres que teniendo esta capacidad de empuje e ingenio, se limitan a cumplir siempre con el protocolo no atreviéndose a romper ciertas reglas.

ser proactiva

Por supuesto, ser proactiva en el trabajo no significa imponer fiera ni irracionalmente ciertas recomendaciones o puntos de vista, sino se trata de mirar el panorama bajo el lente único de la condición femenina de tal manera que haya una mejor armonía. Ser proactiva en el trabajo es abrir las alas a las nuevas formas de hacer una acción cotidiana, romper con inteligencia la ortodoxia, descubrir las caras de una constante. Ser proactiva es, sin dejar de lado la ternura, la nobleza y la belleza, tener carácter para hacerse a un lugar dentro del respeto general hablando y actuando en el tiempo correcto.

Se trata de un proceso, sí, y no es fácil para aquellas que por su personalidad natural gustan de decir pocas palabras o consideran que por algún motivo no poseen madera de líderes; pero hasta las que ocupan un cargo importante o destacando empezaron, por lo general, dando pequeños y seguros pasos. Todo comienza en casa: hasta el ama de casa que cree que su rutina no tiene valor, puede empezar a imponer sabiamente sus apreciaciones, creando de a poco una confianza que le servirá a ella misma y, si tiene una hija o hijas, a estas para que se críen en un ambiente de ánimo.

La boda de ensueños de una mujer

Una boda es una celebración que admite todo tipo de estilos en estos días que el tradicionalismo ya no se ve como la única opción para poder disfrutar de este momento único para muchas damas. Todo depende del estilo de cada mujer en cuanto a sus preferencias habituales de vida, el acuerdo al que haya llegado con su pareja para la celebración del momento y, por supuesto, la filiación espiritual a la que se pertenezca. Una boda de ensueño es pues una elección a partir de las actitudes propias de una mujer, queriendo decir con ello que caben todo tipo de ceremonias para el gusto particular de la misma, siempre y cuando haya un mutuo consentimiento.

boda ensueño mujeres

Una boda de ensueño puede ser entonces sencilla o fastuosa; con muchos, pocos o ningún invitado; en un templo, al aire libre o en un salón; con fiesta para después o sin celebración alguna: ¿quién dijo que las bodas más espectaculares tienen que ser al estilo de la de Lady Di? (bueno, si es que hay la capacidad económica y el interés para hacer una de esta clase). La boda de ensueño es la que la novia ha decidido junto a su compañía, y no está de más decir que siendo una ocasión bastante especial por su trascendencia en la vida de cualquier persona se deben tener en cuenta algunas cosas.
Si se ha tomado un curso prematrimonial, lo más indicado sería que la boda se realizase en un templo o lugar de reunión acorde bajo el amparo del líder o consejero espiritual de confianza. El traje blanco para la dama, que alcanza muchas variaciones en estos días y que puede ir diseñado para que sea mucho más “informal” sin restarle belleza, sigue siendo el más utilizado y sin duda más apetecido, lo entendemos. Pero, si la boda es en una playa, una colina, una cabaña, mejor dicho, en un lugar no convencional: ¿puede cambiarse la tradición? ¡Claro!, siempre y cuando estés segura de tu decisión.

Puedes casarte con un sencillo traje enterizo, que sea bonito y te permita moverte con libertad con una corona de flores, o una hermosa balaca que acentúe la belleza particular que tienes. O puedes en cambio ir totalmente informal, ¿por qué no?, en una notaría civil, siempre y cuando haya un toque de distinción en ambas partes, tanto de tu pareja como de tu parte. Insistimos: la boda de ensueño para damas es algo que no debe ser impuesto por nadie, mucho menos por este artículo. Porque sin duda lo más importante para que esta ocasión sea realmente valedera, es el compromiso con el que dos enamorados hayan llegado hasta esta instancia, ya que la verdadera carrera comienza después de la ceremonia.