Dictando las Normas





Como mujer independiente de 32 años con una carrera por delante y sueños apalancados en una mochila, sigo revelándome contra las normas dictadas por esta sociedad. Decidí empezar a colaborar en este blog porque tenía algo que decir. Necesitaba gritar a los cuatro vientos que las treintañeras tenemos ideas propias y un cerebro bien amueblado. No estamos caducadas ni obsoletas, somos chicas preparadas para vencer cualquier adversidad. No nos amedrentamos ante los retos y saboreamos gustosamente las batallas vencidas.

Nos encanta la moda, maquillaje, y sentirnos bellas ante el espejo. Pero sobretodo, nos respetamos como ser humano y nos mueven inquietudes de diversa índole.

¿Cuando comenzó mi ráfaga de rebeldía? Mi padre suele decirme que nací inconformista, que desde bien jovencita ya acusaba mis propias reglas. En este punto de mi vida, se supone que debería casarme, (llevo con mi pareja más de 8 años). Es mi amigo incondicional, compañero de viaje, amante y confidente. ¿Para que desembolsar una cifra desorbitada por un banquete y una firma en el registro? Las que habéis nacido en un pequeño pueblo donde prácticamente todo el mundo se conoce, comprenderéis lo que voy a narrar; a diario, cuando voy hacia mi oficina a desempeñar las tareas usuales, tropiezo con conocidos que no pueden evitar repetir la misma retahíla de  preguntas:

-¿Para cuando boda? ¿Qué me dices de tener niños? Mira que ya no eres una jovencita, no deberías esperar demasiado… ¡Por Dios! Basta… ¡Stop! ¿Nadie se ha parado a pensar que quizás no todas las mujeres hemos nacido para engendrar? ¿Qué me ubico en esa categoría de “bicho raro” a los que la llamada maternal todavía no ha tocado su puerta? Queridos conciudadanos, dormid tranquilos, os prometo que el día que me entre la vena, gozaréis de la noticia en primicia.

Esto es un llamamiento; a todas esas mujeres que tengan algo que relatar. Voy a tratar de narrar mis experiencias, ofreciendo historias amenas con toques de humor y dinamismo. Os invito a participar, a expresar, opinar, revelar vuestras historias personales, en definitiva, a interactuar conmigo en esta nueva sección por y para la mujer.

Un abrazo a todas y hasta pronto. Helena



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5 Comentarios en Dictando las Normas
  1. Marta dice:

    Helena, leyendo tu post me he sentido muy identificada con lo que explicas. Estaré pendiente de tus nuevos escritos!

  2. Cristina dice:

    Hola Helena, te he seguido desde que hace poquitos días comenzaste esta andadura… me encanta porque eres capaz de narrar en primera persona todo lo que a la mujer de hoy le sucede fuera de los tabües que la sociedad marca, te confieso que la descripción del tipo de mujer en el que te identificas no corresponde conmigo, pero, no podía dejar de escribirte unas palabras para agradecerte que reveindiquemos el derecho a que cada una de nosotras pueda vivir sin miedos o sin prejuicios por no hacerlo en la dirección marcada por la sociedad. Sigue así!!!

  3. Helena dice:

    Buenos días chicas!! Comprendo que con mis escritos habrá gente que se sentirá identificada y gente que no. Con ello, lo que trato es de alzar la voz y al mismo tiempo os invito a que lo hagáis vosotras. Gracias a la comunicación vía web, hay mil maneras y métodos para poder expresarse libremente. Contad vuestras ideas, opinad a favor y en contra. A mi me encanta que haya un poquito de dinamismo y que seáis proactivas. Os agradezco vuestra participación y seguiré trabajando en nuevos temas reales que nos suceden a diario. Un abrazo!

  4. Ade dice:

    Felicidades, estoy de acuerdo contigo. Ni todas las mujeres somos iguales ni tampoco pensamos de la misma manera (gracias a Dios). Lo importante es poder expresar, tal y como dice Cristina, nuestros derechos y poder vivir sin miedos o sin prejuicios. Hace unos años únicamente “se nos utilizaba” para tener hijos y cuidar de nuestros maridos; años después nuestra carrera tenía que estar por encima de cualquier cosa… y hoy en día tenemos que ser buenas en todo, y por qué??? nosotras mismas somos nuestras propias enemigas. Imaginaos que tenemos un Directivo 10, pero que no se dedica a su familia pq pasa todas sus horas en el despacho pensaremos: “que tío, es de lo mejorcito de la empresa” y nada más; si ésto lo extrapolamos a la mujer pensaremos: “pobres hijos, que mala madre. Únicamente piensa en su trabajo”. PUES NO!!!! hemos de empezar a cambiar el chip y respetarnos a nosotras mismas y saber que una mujer puede o no tener instinto maternal, puede decidir o no evolucionar únicamente en su carrera profesional…!!!! De esta manera, y únicamente de esta manera… conseguiremos ser libres. Gracias Helena. Un abrazo fuerte!!!

  5. Helena dice:

    Menudo subidón Ade.. Me encanta! Espero nuevas propuestas, ideas… esto tiene su juguillo.

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